Hace rato que no escribia, y ya me parecia que no lo haría hasta quién sabe cuando, así que me explayaré bastante....
... Bueno, el tema es el siguiente, estamos en una edad en que ya no somos unos cabros chicos, pero no queremos asumir nuestra adultez(lo digo por mi lote de amigos, y por mí obviamente). Aún creemos que somos niños que toman notas de vida para cuando seamos adultos.
Ya hace cuatro años que abandonamos el Liceo, y pareciera que hubiese sido ayer nomás.
Aún podemos recordar con detalle aquellas fiestas de cuarto medio, las cuales no fueron pocas por cierto, y de como es que pensabamos el futuro en aquel entonces.
Esto lo comento, porque de pronto, y sin esperarlo, se nos vino la adultez de sopetón, y como una cachetada a la cara. Hace unos pocos meses, en pleno verano, estabamos casi todos los cabros del lote, de vacaciones en esas fechas, incluso el "Panta", nos visitaba desde Chillán. Ahí volvimos a nuestra época de adolescencia, recuerdo las tardes en que nos ibamos a la playa, el viaje a Iquique, o aquellas tardes en donde organizabamos torneos del "Winning Eleven" en la casa del "Jota", o de salir a perder el tiempo un "fomingo" cualquiera con el nelson y el coca, llendo a Ripley o Falabella. Ahora que ya han pasado más de 7 meses de aquellos dias, la cosa dista mucho de aquel entonces.
El "Panta" volvio a Chillán, en donde vive y está estudiando, ya en sus últimos semestres de Universidad. El Jota, desde que entró a la Universidad al nuevo año, casi no lo he visto, y como está pololeando, el cabro se pierde, onda entra en estado de invernación jaja. El Nelson se cambió de trabajo, y sus turnos de faena, dificultan que se encuentre los fines de semana con ánimo de carrete, el Paul ya casi no se junta con nosotros, el Sergio ya tiene su lote de la UA, el Carlos "Tuto", está muy metido en su tema religioso y no lo vemos hace varios meses. Y el "Coca", el más carretero del lote, y el que se tomaba en forma más light la vida, fue el primero en "sentar cabeza", si se quiere explicar el madurar, ya que tomó la decisión de irse a vivir con la polola, los dos a una casa que están arrendando, lejos de sus familias.
No soy quién para cuestionar la decisión de un amigo, y sólo me queda apoyarlo y respaldarlo en los buenos y los malos momentos, y desearle lo mejor.
Porque de que se nos casó el "Coca", se nos casó, si bien se supone que no hay compromiso marital de por medio, acaba de asumir el compromiso de respetar a su pareja, ya que ahora conviven, y tienen que ayudarse al construir el hogar que tienen ahora, ya no va a ser lo mismo de antes... y pensar que sólo hace unas tres semanas, perdiamos tiempo los tres en un auto afuera de un pub sin ningún plan que dar vueltas por ahí.
Un dia posterior, conversando con el Nelson de estas cosas, platicamos de que no sería malo juntar alguna platita, e instalarnos con un negocio, tipo restorán o pub, ya que sería empezar a capitalizar los escasos años de trabajo que tenemos, y lo administrariamos nosotros mismos.
Y aquí me vino la reflexión, ¿Por qué estamos conversando esto, como si fueramos viejos de 30 años?, ¿qué pasó con las conversaciones de, que juego de computador estaba pegando en estos dias?, ¿de los nuevos videos que daba Mtv?, ó de ¿hay carrete el sábado?.......las cosas cambian, de eso no hay duda, pero aún así es dificil digerirlo. Quizás es porque los que empezamos a trabajar, relativamente más temprano de que debiamos, o por lo menos antes que la mayoría de nuestros amigos (la etapa de la universidad común nos la saltamos), sentimos que hemos perdido gran parte de nuestra juventud, y también porque los que no trabajan, generalmente se encargan de restregarte sutilmente, y sin mal intención obviamente, en la cara lo viejo que estás al reirte de un chiste de oficina, o de hablar utilizando una jerga laboral.
A veces me es muy frustante salir de casa en la mañana, y estando en el paradero, tener que pensar en que tengo que trabajar todo el dia, para tener un sueldo al final del mes, que me permita pagar las cuentas que adquirí el mes anterior.
El tema es que asumir responsabilidades son cosas que uno nunca se acostumbra a hacer, cuando se siente que se és muy joven, y estas llegan muy a menudo y sin aviso.
El tiempo corre con paso de gigante y no se detiene. Está en nosotros conservar el espíritu joven, a pesar de que el cuerpo envejece...
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